Mientras a Estados Unidos y China les preocupa la caída en sus tasas de natalidad, Alemania presenta un aumento en los nacimientos tras nueve meses de confinamiento por la pandemia, lo que favorece las políticas a la familia y una mayor inmigración.

Los datos de este mes mostraron que los nacimientos en Estados Unidos disminuyeron un 4% a mínimos desde 1979, en China la tasa de natalidad cayó un 18% el año pasado, a su nivel más bajo desde 1961.

MIentras que, en Alemania, se presentó un aumento del 0.8% en los nacimientos entre diciembre de 2020 y febrero de 2021, nueve meses y contando desde la primera cuarentena por COVID-19, demostrando que la pandemia no impide a las parejas formar una familia.

Años atrás el país solía tener una de las tasas de fertilidad más bajas debido a a las normas políticas y políticas sociales conservadoras que no permitían la conciliación de la familia y que las mujeres trabajaran, lo que trae como consecuencia el freno del crecimiento económico y la escasez de mano de obra.

La situación empezó a cambiar cuando Angela Merkel amplió los beneficios parentales y la inversión estatal en el cuidado de los niños desde el año 2005, a esto se le sumó la decisión tomada en 2015 de dejar entrar a más de un millón de refugiados al país.