Días después de que Austria impusiera un confinamiento a los no vacunados, el gobierno decidió ampliarlo a todos los ciudadanos a nivel nacional debido al aumento de los casos de contagio de COVID-19.

El canciller Alexander Schallenberg, señaló que el confinamiento durará por lo menos 20 días y, aseveró que, será obligatorio estar vacunado antes del 1 de febrero de 2022.

La medida entró en vigor este lunes 22 de noviembre y continuará hasta el 12 de diciembre, pero se volverá a evaluar después de 10 días.

Según las medidas, los austríacos deberán trabajar desde casa, se cerrarán las tiendas que no sean esenciales y las escuelas únicamente permanecerán abiertas para los niños que necesiten un aprendizaje presencial.

Dichas acciones se toman principalmente debido al alto número de contagios registrados en los últimos días, además de que el país tiene los números más bajos de vacunación en Europa Occidental.

“No queremos una quinta ola”, indicó Schallenberg.

Por su parte, el ministro de salud Wolfgang Mückstein señaló que esta medida fue tomada como “último recurso”.