El Gobierno de la Ciudad de México se encuentra analizando el regreso a oficinas y lugares de trabajo bajo el esquema “4×10”, es decir, cuatros días de trabajo presencial por 10 días sucesivos de confinamientos, con trabajo desde casa y de manera rotativa, esto con el fin de evitar más contagios de COVID-19.

Por medio de una videoconferencia, José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia Digital de Innovación Pública, informó que este esquema está basado en investigaciones realizadas por académicos del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel.

“Con base en los estudios realizados por académicos del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, se promoverán en donde sea posible un esquema de cuatro días de trabajo presencial, seguidos por 10 días sucesivos de confinamiento de manera rotativa entre el personal, en los giros donde sea posible implementarlo” comentó Peña Merino.

Explicó, que de esta forma, si una persona llega a contagiarse en alguno de los días en que salió a trabajar, en el momento cuando se desarrollen síntomas y sea más contagioso, se encontrará en aislamientos y de esta forma, se evitarán más contagios.

El funcionario mencionó que este esquema permite garantizar una fuerza laboral para la reactivación parcial de la economía, sin convertir a los centros de trabajo en zonas de rebrotes de contagio, sin embargo, dijo que este modelo no será aplicable a todos los sectores de la economía y se planteará a los empresarios para saber si se puede implementar.

Por su parte, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, aclaró que esta propuesta aun no es definitiva, y será platicada con las cámaras empresariales. Sin embargo, la idea es poder aplicarla a partir de que la Ciudad de México pase a semáforo naranja, y daría fin cuando el país pase a semáforo verde.