Autoridades estadounidenses colocaron una barricada de acero para evitar el acceso de 5 mil personas migrantes que permanecen aún en la línea fronteriza entre Coahuila y Texas.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, envió una flota de vehículos estatales para formar una fila por kilómetros como una barricada a lo largo de la frontera con México, insistiendo en que el estado estaba tomando “pasos sin precedentes”, ya que miles de migrantes aún intentan cruzar a Estados Unidos.

“Pusimos cientos de autos del Departamento de Seguridad Pública de Texas y creamos un muro de acero, un muro de acero de vehículos del DPS, que impedía que alguien cruzara esa presa por la que se ha visto a gente cruzar”, dijo Abbott.

“Efectivamente, recuperamos el control de la frontera”, agregó.

La Patrulla Fronteriza estadounidense, también informó a las personas migrantes que permanecen del lado norteamericano bajo el Puente Internacional Ciudad Acuña- Del Río, que ya no les permitirán el cruce al lado mexicano, a donde pasaban por comida, insumos y realizar llamadas a sus familiares.

Además, envió al Río Bravo camiones de pasajeros para llevar a los indocumentados a centros de detención para revisar su situación migratoria y deportar vía aérea a quienes no califiquen para asilo humanitario.

El ingreso y salida de este lugar fue restringido; solo agentes del estado, personal de migración y organismos humanitarios internacionales.