Luz Mercedes Acosta fue medallista de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, aunque su triunfo llegó tiempo después tras una investigación realizada por la Agencia Mundial Antidopaje.

La Agencia, previo a los Juegos Olímpicos de Río 2016, examinó las pruebas realizadas a los atletas de Beijing 2008 y Londres 2012 (tiene facultad de volver a examinar pruebas hasta 10 años después de ser efectuadas), a petición del Comité Olímpico Internacional (COI).

La mexicana fue originalmente sexto lugar, pero la kazaja Maiya Maneza, la rusa Svetlana Tsarukaeva y la turca Sybel Simsek, quienes fueron los lugares uno, dos y cuatro de la competencia, dieron positivo y fueron descalificadas, lo que reacomodó el pódium, dejando a Christine Girard con el oro; Milka Maneva, con la plata, y Luz Mercedes Acosta, con el bronce.

Dos años después, en noviembre de 2018, en plena transición presidencial, la sonorense recibió su medalla, el Comité Olímpico Mexicano (COM) fue la sede de la premiación.

No obstante, la justicia le llegó a medias pues la Ley General de Cultura Física y Deporte estipula que los medallistas mexicanos en Juegos Olímpicos tendrán una beca mensual vitalicia. Los ganadores del oro reciben 13 mil pesos; de plata, 11 mil, y de bronce, 10 mil. En ese rubro, a Acosta le han cumplido, pues le empezaron a dar ese apoyo desde 2018, cuando se oficializó su medalla, aunque no se hizo de forma retroactiva.

Además, a los atletas se les da una recompensa federal por la victoria, sin embargo, a Luz Mercedes se le niega pues “no ganó en esta administración”, de acuerdo con la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).

“Lo que busco es el estímulo económico porque, aunque no me entregaron la beca vitalicia (de forma retroactiva), sí me la empezaron a dar a partir de 2018”, señaló la pesista.

La exatleta (se retiró en 2015) cuenta que es “la única en esta situación”. Está dispuesta a pelear, “como siempre”, pues tuvo que dar batalla en tribunales para obtener su lugar en Juegos Olímpicos, “porque la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas no quería que yo fuera (en 2012). Me quedé entrenando tres meses sola porque despidieron a mi entrenador. Luego batallé para que me fuera entregada la medalla, pues llegó desde marzo (de 2018) y el COM decidió entregármela hasta noviembre, y ahora debo pelear para que me otorguen lo que todo medallista olímpico merece, tres años después” comentó.