Pese a que las autoridades de Inglaterra habían considerado solicitar el pasaporte de vacunación contra el COVID-19 para ingresar a clubs y otros eventos sociales, este lunes trascendió que no será una medida obligatoria.

De acuerdo con el ministro de Salud, Sajid Javid, la idea se fue a la congeladora por el momento; sin embargo, esta podría ser retomada en caso de que se incrementen los contagios por la enfermedad.

“Lo hemos estudiado bien y, aunque debemos mantenerlo en reserva como una opción potencial, me complace decir que no vamos a seguir adelante con los planes de pasaportes de vacunas”, comentó el funcionario a una cadena de televisión inglesa.

Esta medida ha sido aceptada por los miembros del Partido Conservador, pues han considerado que es una medida que pone en riesgo a las empresas y viola los derechos humanos de los residentes.

Esta medida ha sido adoptada en algunos países como Alemania o Francia con el objetivo de promover la vacunación entre los ciudadanos y residentes de sus países para disminuir la tasa de contagios y reactivar la economía de forma más segura.