Más de 35 años de festejos donde más de 5 mil personas, entre turistas y capitalinos acudían a la calle de Dolores para celebrar el Año Nuevo.

Este es el Año de Buey, por la pandemia no podrán celebrar como están acostumbrados.

“El año pasado fue complicado y con este evento pensábamos recuperarnos, pero ya nos pidió la autoridad que no hagamos nada”, comentó Ramón Vargas, jefe de meseros del Hong King.

Algunos de los comensales dijeron sentirse desilusionados por no celebrar, aún así aprovecharon para acudir al lugar a degustar la comida y comprar recuerdos.

En estas calles parecería que nunca existió el COVID-19, no les importó el semáforo rojo implementado por el Gobierno capitalino ante el alto número de contagios.

Los visitantes del barrio chino son bien recibidos por los meseros pues el cierre de los restaurantes durante el segundo semestre de 2020 les dejó una gran lección: apreciar más su trabajo. “Nos afectó de manera terrible, te puedo decir que 80% de los restaurantes corrieron gente porque no los podían mantener, no había cómo”.

“Ahora con este chance que nos están dando, pues más o menos nos estamos levantando y apenas creo que los van a empezar a recontratar, pero el que este año no tengamos ese festejo, sí nos afecta, te digo, con eso esperábamos alivianarnos con la propina”, dijo el jefe de meseros quien estaba acostumbrado a que la celebración del año chino durara una semana.

La Cuidad de México aún se encuentra en semáforo rojo, con estas cifras hasta el día de hoy.

Contagios registrados en las últimas 24 horas: 10,677

Muertes oficiales: 171,234

Muertes registradas en las últimas 24 horas: 1,474

“De cualquier manera la gente puede venir por sus recuerdos para comprar todo relacionado al Año del Buey. Tendremos platillos especiales y sorpresas, la idea es que no se pierda la tradición y que el COVID no nos apague a todos”, destacó Jesús Antonio Esparza, propietario del restaurante MIN, al tiempo que seguía atendiendo a los comensales que entraban y salían del lugar.