Miembros de la expedición de buzos Grosjean y de fundaciones locales, emprendieron una labor de limpieza en los cenotes de Yucatán. Durante su trabajo, se encontraron con sorprendentes cantidades de basura, entre botellas, llantas, latas, toallas femeninas, condones, pañales y hasta colchones, lo cual acumula alrededor de cinco toneladas.

De acuerdo con el saneamiento realizado en siete cenotes, los más de 80 voluntarios pudieron determinar que muchas personas utilizan estos espacios como hoteles de paso, dejando su basura. Lo más preocupante es que este tipo de residuos podría atentar contra la supervivencia de una especie endémica conocida como “pez ciego”, que se encuentra en peligro de extinción.