Durante el inicio de la pandemia por COVID-19, los hijos del narcotraficante Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo”, improvisaron una escuela en una de las colonias más pobres de Sinaloa, la cual deberá de cerrar sus puertas debido a que las maestras no cuentan con el dinero suficiente para mantenerla.

La escuela se encargaba de dotar a los niños con los instrumentos necesarios para llevar a cabo sus clases en línea, como tabletas e internet, finalmente se dio a conocer que no se cuenta con algún apoyo por lo que suspenderá sus actividades indefinidamente.

La encargada del centro, Esmeralda Quiñonez, explicó que fueron los hijos del ex líder del cártel de Sinaloa quienes aportaron económicamente al proyecto, al hacerse público, el encargado de la Secretaría de Educación Pública, Juan Alfonso Mejía López se comprometió a apoyar el plantel, cosa que no sucedió. 

“Ya está cerrada prácticamente, porque no tiene lo básico que es la tinta, las hojas blancas, papel higiénico, todas esas cosas ya no las tiene. Los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán solo nos apoyaron los primeros dos meses, llegaron unas personas que daban una cantidad, de 2 mil a la semana que con eso se pagaba todo lo que hacía falta de comida, se pagaba el Internet y lo que era agua”.

La maestra asistió al Palacio de Gobierno para pedir ayuda a las autoridades pero no fue atendida, ahora más de cien niños, hijos de pepenadores que no cuentan con los recursos necesarios, se quedarán sin la ayuda para poder concluir su ciclo escolar.