Autoridades de Hong Kong extremaron las medidas de confinamiento en el distrito Yau Tsim Mong, con el objetivo de contener los contagios por COVID-19, ya que en las últimas semanas se han registrado más de cuatro mil casos en la zona.

El aumento de casos encendió un foco de alerta entre las autoridades, pues alrededor del 40 por ciento de las personas que habitan ahí se han contagiado, lo cual podría iniciar un brote descontrolado de SARSCoV2.

A partir de este viernes, los residentes del distrito recibieron la orden de quedarse en casa, en tanto que aquellos habitantes de los edificios en la zona limítrofe, tendrán prohibida la salida de sus casas, a menos que tengan una prueba con resultado negativo de la enfermedad.

“Se requiere que las personas sujetas a pruebas obligatorias permanezcan en sus inmuebles hasta que todas las personas identificadas en el área hayan sido sometidas a pruebas y los resultados hayan sido comprobados en su mayoría”, informó el gobierno por medio de un comunicado.

La implementación de esta medida afecta a 150 edificios y nueve mil personas que habitan en ellos, puesto que cientos de policías han sido instruidos para evitar que las personas salgan de sus casas y respeten las medidas implementadas.

La preocupación de las autoridades derivó del incremento de rastros de COVID-19 en las aguas residuales, puesto que la infraestructura de los edificios no es muy buena y la falta de ventilación podrían ocasionar la expansión del virus.

El confinamiento estará disponible durante 48 horas, luego de esto se normalizarán las actividades, pues muchos habitantes podrían resultar afectados económicamente al no percibir una entrada de dinero por verse imposibilitados a trabajar.