Letitia James, fiscal general de Nueva York presentó una denuncia contra diez empresas minoristas de armas en Estados Unidos, su argumentó recrimina a dichas empresas por “avivar la crisis de violencia armada y poner en peligro a los neoyorquinos”.

Esta denuncia, sostiene que las compañías “vendieron decenas de miles de marcos y armazones ilegales e inacabados a los neoyorquinos, que posteriormente se convirtieron en pistolas sin número de serie e imposibles de rastrear, así como en armas de estilo asalto” que son conocidas en el país como “pistolas fantasma”.

Además, Letitia asegura que estas distribuidoras minoristas “han violado varias leyes”, entre ellas, “la ley de licencia de armas del estado de Nueva York”; de acuerdo con los argumentos de la fiscal general, vendieron armas a delincuentes y a otras personas sin revisar sus antecedentes.

“No debería haber más inmunidad para los distribuidores de armas que causan daños y estragos en Nueva York (…) Las armas ilegales no pertenecen a nuestras calles ni a nuestras comunidades y utilizaremos todas las herramientas necesarias para erradicarlas”, mencionó James.