Greenpeace lanzó rocas gigantes al fondo del mar, para impedir que buques de arrastre entren a una Área Marina Protegida en las costas de Cornualles, Reino Unido.

La organización denunció que destruyen los hábitats marinos, alterando las reservas de carbono y poniendo en riesgo la población de peces, invertebrados y corales de la profundidad.

Con el fin de detener a las embarcaciones de pesca industrial, lanzan rocas al océano formando una barrera marina que impide que las redes de los barcos puedan arrastrar el lecho marino.

Aunque los barcos de pesca industrial no deberían de transitar en dichas zonas protegidas, Greenpeace detalló que en los últimos 18 meses, han pasado cerca de 19 mil horas pescado dentro de esta área.

“Si los gobiernos no hacen su trabajo, así nos encargaremos de proteger los océanos”, escribieron en redes sociales para acompañar un video que muestra el momento en el que arrojan las rocas.