Tras una falla mecánica que generó humo en la cabina del avión, el vuelo en el que viajaba Melania Trump, tuvo que ser interrumpido. Como parte de los protocolos de seguridad, el avión aterrizó de emergencia en la Base Conjunta Andrews, hasta cerciorarse de que no existía peligro.

La primera dama de Estados Unidos viajaba con rumbo a Filadelfia, donde tendría una reunión con los hijos de madres afectadas por opioides durante el embarazo, problema derivado del consumo de medicamentos para tratar el dolor, que pueden afectar el sistema nervioso de los pacientes.

De acuerdo con información de Stephanie Grishman, directora de comunicaciones de Trump, se reporta que el incidente ocurrido con el avión no pasó a mayores: “Fue un problema técnico menor, todo está bien y todos están a salvo”, señaló Grishman ante la cadena de noticias CNN.