Interjet sí tiene solución… pero necesita comportarse como una verdadera aerolínea de bajo costo, es decir, redefinir su esquema de tarifas, bajar costos y depurar sus rutas.

“Si termina por definirse como aerolínea de bajo costo, deberá llenar sus aviones a como dé lugar y generar una estructura de productos que pueda darle ingresos adicionales”, dice el consultor Rodrigo Soto Morales.

La opción de capitalizar la compañía a través de la venta de una parte de la firma, como lo anunció su presidente ejecutivo, Miguel Alemán Magnani, resolvería las cosas, aunque sólo por un tiempo, dicen expertos, pues los problemas volverían eventualmente, ya que Interjet no genera recursos suficientes para costear su operación.

Las luces de emergencia en Interjet se encendieron en agosto pasado. 

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) empezó un proceso de embargo en su contra por un adeudo de IVA acumulado relativo al periodo de 2013 a 2017. Según la autoridad fiscal, la aerolínea debe más de 549 millones de pesos (mdp) en impuestos.

La empresa obtuvo una suspensión del cobro gracias a un juicio de amparo, y argumenta que el adeudo es menor a lo señalado por el gobierno.

Pero, incluso si tuviera razón, los problemas financieros por los que está atravesando son más profundos, ya que comprometen su viabilidad en el largo plazo y hacen indispensables cambios al modelo de negocios.