El Observatorio de Volcanes de la isla de Hawái, indicó que el pasado martes, el volcán Kilauea hizo una erupción que expulsó ceniza del cráter y se elevó a más de 3.6 kilómetros sobre el nivel del mar. Debido a que el cráter aumentó su intensidad, los expertos advirtieron que la actividad podría volverse más explosiva en cualquier momento.

Además se registró una fisura en la subdivisión de Lanipuna Gardens, al noreste de la fisura número 19, y que el flujo de lava de la fisura número 17 sigue moviéndose lentamente hacia el océano.

El Departamento de Transporte del Hawái trabaja para reabrir algunas carreteras afectadas, mientras el Departamento de Salud informó que las emisiones de gas de dióxido de azufre proveniente de las fisuras son especialmente peligrosas para personas mayores, niños, bebés y personas con problemas respiratorios, por lo que las autoridades recomendaron a la población mantenerse alerta.