El actual jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva, dio a conocer que firmó un convenio con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Conirac), para evitar por completo que se usen popotes en los establecimientos mercantiles en la capital de nuestro país.

Junto a esto también se pactó la regulación para destruir las botellas. Esta nueva norma contará, en primer lugar, con el programa ‘Vive sin Popotes’, que busca crear conciencia sobre el tiempo que tiene que transcurrir para que un plástico se degrade, así como el daño que esto implica para el medio ambiente.

En el caso de las botellas, los restaurantes tendrán la obligación de destruir los envases de botellas alcohólicas, luego de haberse terminado su contenido.