El 30% de sus productos incluyendo a la manzana y el durazno que utiliza son importados.

La refresquera más grande del mundo quiere que la proveeduría de sus insumos en México sean completamente nacionales, esto con el propósito de reducir las importaciones de alimentos, entre ellos principalmente la manzana, el durazno y la soya.

“Estos proyectos son de mediano plazo, pueden tardar entre cuatro o cinco años, pero en el corto plazo, con la marca Ades, en donde utilizamos la soya, vamos a generar unas 9,000 toneladas que vamos a producir aquí en la planicie Huasteca en San Luis Potosí, en Tamaulipas, en la península de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y probablemente en Chiapas. Esperamos que para 2021 ya podamos sustituir un 40% de las importaciones de este cultivo”, comenta César Espinosa, gerente de Desarrollo Agroalimentario de Coca-Cola México.