El Museo de Van Gogh ubicado en Ámsterdam se encuentra en un dilema de grande proporciones, pues no saben cómo exhibir la famosa obra del artista neerlandés conocida como “Los Girasoles” sin que la luz siga dañando la intensidad de sus colores.

¿Cómo se dieron cuenta? Tras someter la obra a una novedosa técnica de observación basada en rayos X, los especialistas detectaron que tanto los pétalos como los tallos de la obra están perdiendo su tonalidad amarilla y en cambio, se están tornando café oliva, según información del diario ’The Guardian’.

Aunque los cambios de la pintura aún no son perceptibles a la vista del ojo humano, con el tiempo el lienzo seguirá perdiendo intensidad y no se verá del miso tono. Por su parte el famosos museo, que también es quien posee la mayor cantidad de obras de Van Gogh, ya ha tomado las medidas necesarias, como reducir considerablemente la iluminación de las salas.