Tras problemas en la pantalla, la firma surcoreana ha confirmado el retraso de la salida del teléfono

El objetivo de la compañía al retrasar la venta de su nuevo teléfono es poder analizar en detalle los comentarios vertidos por los periodista estadounidenses a los que se les había facilitado hace solo unos días algunas unidades del móvil para que lo pusieran a prueba.

Samsung asegura que quiere “realizar más pruebas internas” y que por ello ha decidido no lanzar de momento el smartphone. En las próximas semanas anunciaremos la fecha oficial de lanzamiento del dispositivo, informan, sin concretar plazo alguno.

Los periodistas habrían notificado fallos en la pantalla principal. Incluso con tan solo un día de uso.