El ministro italiano de patrimonio cultural y actividades, Alberto Bonisoli fue el encargado de realizar estos actos.

Pinturas religiosas que datan de los siglos XVIII Y XX fueron compradas en iglesias mexicanas entre los años 1960 y 1970 por un coleccionista en Milán, quién donó las piezas a un museo en Piamonte en donde fueron analizadas para posteriormente determinar que las pinturas pertenecen al gobierno mexicano.

El escuadrón de arte de la policía de Italia, destinado a proteger el patrimonio cultural, estuvo presente en las acciones para el regresó de las piezas de arte mexicanas.