Lía Limón, alcaldesa electa de la Álvaro Obregón, señaló que las escaleras eléctricas que edificó el Gobierno de Layda Sansores son las “más caras del mundo”, no solo por el coste de su construcción sino por el desperdicio de energía que conlleva su funcionamiento.

Lía Limón cuestionó que los escalones todo el tiempo están en funcionamiento, pues no cuenta con un mecanismo de sensores, para de esa manera ahorrar energía cuando no son usados.

Adelantó que el proyecto seguirá funcionando en su Administración, pero reprochó que ni por solicitud de transparencia ni personal de la Alcaldía le han compartido los contratos de la obra.

La escalera eléctrica mide 58 metros, el proyecto fue denominado como Sistema de Desplazamiento Peatonal Mecanizado en Zona de Laderas, el cual incluye la construcción de un “funicular” de 168 metros de longitud.

Ambas obras tuvieron un presupuesto estimado de 80 millones de pesos, mismo que podría ascender a 200 millones de pesos, por presupuestos que fueron etiquetados al proyecto en dos diferentes años.

“Obviamente no hemos obtenido la información, no sólo porque se niegan a instalar el proceso de transición, sino porque, en su momento, se hicieron solicitudes de información que se negaron”, concluyó.

Desde inicios del año existe una denuncia contra Layda Sansores y sus funcionarios por otorgar contratos a compañías no localizadas, por lo que se presume la inexistencia de las operaciones amparadas en tales comprobantes.

“Existe un daño al erario público por 33 millones de pesos, pues Layda Elena Sansores San Román llevó a cabo junto con diversos funcionarios adquisiciones, arrendamientos, servicios y obra pública con empresas (de la lista negra) de los artículos 69-B del Código Fiscal Federal”, puntualizó la denunciante.