René Bejarano es un personaje que se rehúsa a desaparecer de la escena política de México y es que a pesar de los escándalos de los que ha estado rodeado su imagen parece renovarse cada vez que hay procesos electorales, parece que México no tiene memoria sobre los sobornos que recibió el llamado “Señor de las Ligas”.

Hace poco se supo que detrás de la campaña del morenista Carlos Castillo, quien busca ser alcalde de Coyoacán, está nada más y nada menos que el mismo Bejarano, es bien sabida la relación amistosa que llevan estos dos personajes, por lo que la idea no luce tan descabellada.

Y es que si observamos entrevistas de Carlos Castillo, notaremos que no se inmuta cuando le hacen preguntas acerca de su relación con Bejarano, declarando incluso que lo ve como su maestro en el ámbito político y que le enseñó muchas “cosas”, vaya usted a saber de qué estará hablando Castillo.

René Bejarano es una especie de padrino político para Castillo y seguramente detrás de la imagen de este último están las manos de Bejarano moviendo los hilos para poder consolidar un plan que ha estado intentando perpetrar desde hace unos ayeres en compañía de Dolores Padierna.

Dicho plan es sencillo, colocar a sus ahijados políticos en la mayoría de las alcaldías de la Ciudad de México, para poder exprimir el erario público como se debe, a diestra y siniestra, y una de las piezas claves para comenzar con este “proyecto” es Carlos Castillo, quien de consolidarse en el poder le dará a Bejarano y Padierna las bases para poder cumplir su estrategia.

Habrá que ponerse a reflexionar si vale la pena entregar la alcaldía a Castillo, quien se escuda detrás de la llamada 4T vestido de oveja para después quitarse el disfraz y mostrar que realmente quien es el lobo de esta historia es René Bejarano, ahí se lo dejo de tarea.