La biocatálisis ambiental se basa en el uso de enzimas capaces de transformar un compuesto contaminante en otro con menor toxicidad.

Las lacasas son enzimas que catalizan la oxidación de una gran variedad de compuestos químicos, entre ellos algunos compuestos contaminantes como los fenoles. La enzima requiere únicamente el oxígeno del aire, y genera agua como subproducto, por lo que se considera una alternativa ambientalmente amigable para la descontaminación del agua.

La aplicación de la lacasa a nivel industrial se ha visto limitada por su baja estabilidad en condiciones de operación. Como toda proteína, la enzima puede inactivarse bajo condiciones de reacción que se alejan de las naturales; por ejemplo, la presencia de solventes orgánicos o altas temperaturas.

En su trabajo el biólogo Joaquín Ramírez Ramírez descubrió los resultados indican que la velocidad de inactivación de la enzima depende principalmente del poder oxidante de los radicales y de la concentración de los mismos.