La noche del 16 de junio los Golden State Warriors se coronaron campeones de la NBA frente a los Boston Celtics; este es su séptimo título y los posiciona como el tercer equipo con más victorias en la NBA.

Aunque Boston inició el partido con 15 puntos adelante gracias a la destreza de su jugador Jayson Tatum, los Warriors no tardaron en darle vuelta al marcador antes de terminar el primer cuarto.   

Golden State cerró la primera mitad con 15 puntos diferencia y la motivación continuó para el segundo periodo, donde los Celtics intentaron remontar; de hecho, en algún punto del partido sí lograron acortar la diferencia.

Después de varios intentos en el cierre del partido por parte de Boston, el partido finalizó y el marcador quedó en 103-90 a favor de los Warriors.