En medio de la crisis económica ocasionada por el COVID-19, el pago de los mexicanos a las tarjetas de crédito es uno de los que se ha visto afectado, dado que el Índice de Morosidad Ajustada (IMORA), que presenta la cartera vencida y la suma de doce meses de quitas y castigos en la cartera de crédito de los bancos, alcanzó su nivel más alto en los últimos 20 años.

Según información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en febrero de 2021 el IMORA de las tarjetas de crédito en México, tuvo un promedio de 17.93%, en comparativa a la crisis de 2008-2009 el nivel más alto fue de 14%, observada en mayo de 2009.

EL IMORA general para las instituciones financieras en el segundo mes de este año se ubicó en 5.33%, es decir, 0.73 puntos porcentuales más que en febrero de 2020.

Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), dijo que los acreditados, particularmente quienes tienen acceso al crédito vía tarjetas de crédito y líneas de crédito para uso personal y otro tipo de financiamientos, han sido muy prudentes, ya que han privilegiado su liquidez y usado más la tarjeta de débito que la de crédito.

La consultora KPMG señala que los índices de morosidad podrían ser reflejo de los retos que afrontan los deudores de la banca, y muestra las decisiones de varios bancos de registrar reservas especiales o adicionales que pudiesen no estar aún identificadas por los programas de apoyo o diferimientos de pagos de 2020.

El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero indicó recientemente que el impacto de la pandemia sobre la cartera de crédito de los sectores más vulnerables se ha reflejado en un aumento moderado en los índices de morosidad, por el incremento en la cartera vencida en un entorno de disminución del saldo agregado del crédito.