México inició su campaña de vacunación masiva contra la COVID-19, tras firmar una serie de contratos con las farmacéuticas que a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), ha obtenido el certificado del uso de su vacuna para emergencias.

Por ello, se esta a la espera que durante los siguientes meses lleguen alrededor de 106 millones de dosis de diferentes farmacéuticas para continuar con la aplicación del biológico en la ciudadanía.

Por ello, se dio a conocer un nuevo calendario para la llegada de vacunas, en donde participan los cinco antídotos aceptados por la Cofepris.

De acuerdo a la Secretaría de Salud (SSa), en lo que resta del mes de febrero, sólo quedan por recibir 800 mil dosis Sinovac, las cuales aún no tienen fecha de arribo al país.

Mientras que en marzo se espera la recepción de 23.6 millones de dosis. Para este periodo, adelantaron, ya estaría lista la primera ronda de vacunas AstraZeneca que se envasaron en el país, la cual consta de 10 millones. Asimismo, se piensan recibir 1.16 millones de biológicos provenientes del Instituto Serum, ubicado en India.

Mientras que las demás farmacéuticas enviarán las siguientes cantidades:

  • Pfizer: 4.1 millones
  • CanSino: 2.7 millones
  • Sputnik-V: 1 millón
  • Sinovac: 3 millones
  • Sistema Covax: 1.6 millones

Para abril, arribarán al territorio mexicano cerca de 33.2 millones de vacunas, las cuales se van a distribuir de la siguiente manera:

  • AstraZeneca: 15.7 millones
  • Cansino: 4.8 millones
  • Sputnik V: 6 millones
  • Sinovac: 3 millones
  • Pfizer: 2.1 millones
  • Sistema Covax: 1.6 millones

Finalmente, para el mes de mayo, se espera la llegada de 46 millones de vacunas:

  • Sputnik V: 16.6 millones
  • AstraZeneca: 15.7 millones
  • Cansino: 5.4 millones
  • Pfizer: 3.7 millones
  • Sinovac: 3 millones
  • Sistema Covax: 1.6 millones

A pesar de mostrar estas cifras, Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud, detalló que pueden ser modificadas en cualquier momento, ya que están sujetas a los contratos firmados por el gobierno y las empresas.