Un incendio cobró la vida de 41 personas que se encontraban reclusas en la cárcel hacinada de Tengerang en Yakarta, Indonesia; además, el siniestro dejó más de 80 personas, las cuales tuvieron que ser evacuadas en ambulancias.

La Cruz Roja intervino en el proceso de evacuación de las víctimas y, se presume, que la mayoría de las personas fallecidas se encontraban detenidas por delitos relacionados con drogas, entre los que destacan dos hombres de Sudáfrica y Portugal.

Sin embargo, uno de los muertos se encontraba preso por delitos relacionados con el terrorismo y otra por asesinato, así lo dio a conocer Yasonna Laoly, ministro de Justicia y Derechos Humanos.

“Ésta es una tragedia que nos atañe a todos (…) trabajamos estrechamente con todas las partes relevantes para investigar las causas del incendio”, expresó el funcionario.

Primeras investigaciones señalan que el incendio comenzó alrededor de la 1:45 a causa de un corto circuito en una de las 19 celdas que conforman el Bloque C2 donde se tenían 122 reclusos, señaló Fadil Imran, jefe de la policía de Yakarta.