Un juez federal en Estados Unidos dictaminó que el estado de Nueva York no puede imponer un mandato de vacuna contra el COVID-19 a los trabajadores de la salud sin permitir que sus empleadores consideren las solicitudes de exención religiosa.

El juez federal de distrito, David Hurd en Albany, Nueva York, dictaminó que el requisito de vacunación en el lugar de trabajo del estado entraba en conflicto con el derecho de los trabajadores de la salud, protegido por el gobierno federal, a buscar acomodaciones religiosas de sus empleadores.

El fallo proporciona un caso de prueba a medida que los opositores al mandato de la vacuna se preparan para combatir los planes de la administración del presidente Joe Biden para extender los requisitos de inoculación del COVID-19 a millones de estadounidenses no vacunados.

Las vacunas se han politizado mucho en los Estados Unidos, donde sólo el 66 por ciento de los estadounidenses están vacunados, muy por debajo de los objetivos iniciales de la administración Biden.

Al menos 17 trabajadores de la salud que se oponían al mandato presentaron una demanda, diciendo que el requisito violaba sus derechos bajo la Constitución de los Estados Unidos y una ley federal de derechos civiles.

“El tribunal reconoció acertadamente que los ‘héroes de primera línea’ de ayer al lidiar con el covid-19 no pueden ser tratados repentinamente como villanos portadores de enfermedades y pateados a la acera por el mando de una burocracia de salud estatal”, señaló Christopher Ferrara, abogado de los trabajadores de la conservadora Thomas More Society.