De acuerdo con el regulador ruso en el campo de las comunicaciones Roskomnadzor, exigió el bloqueo de Telegram en Rusia después de que el servicio de mensajería se negará a entregar al Servicio Federal de Seguridad Ruso (FSB, antiguo KGB) los códigos de cifrado de los mensajes de sus usuarios.

Por un lado, la legislación rusa obliga a los proveedores de servicios de mensajería a desvelar los datos para decodificar las comunicaciones de sus usuarios, además de almacenar sus mensajes.

El creador de Telegram, Pavel Dúrov afirmó que “la confidencialidad no se vende”, al comentar la orden emitida por un tribunal de Moscú de bloquear por toda Rusia el servicio.

En 2014, Dúrov se marchó de Rusia tras denunciar presiones de los servicios de seguridad para la revelación de información sobre grupos de la oposición, declarando que en su momento no compartiría datos o códigos con terceros ni gobiernos.

Actualmente, Telegram se encuentra disponible en más de veinte idiomas, por lo tanto que se encuentra en la mira de varios países, ya que al creador ruso, es acusado por facilitar las comunicaciones entre terroristas del grupo Estado Islámico.