En la conferencia mañanera de este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que está dispuesto a comparecer ante las autoridades correspondientes, tras la denuncia que el PAN interpuso ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el fallido operativo en Culiacán, Sinaloa, para detener Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. 

Además, dijo que “tiene su conciencia tranquila”  por la decisión que tomó el Gabinete de Seguridad de liberar al hijo del líder del Cártel de Sinaloa. 

Por otro lado, presentó el Plan de Salud, luego de su gira por 80 hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), contempla una ampliación al presupuesto de 40 mil millones de pesos. 

Asimismo, aseguró que su gobierno descarta optar por la guerra y el uso de la fuerza como las estrategias utilizadas en sexenios pasados.

Durante su intervención, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo anunció que se crearán más de mil plazas de enfermería para hospitales rurales y quienes ingresen serán hablantes de lenguas maternas. 

También se contratará a psicólogos para esas clínicas. 

AMLO descartó la renuncia del secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, tras los resultados del operativo con el que se pretendía detener a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en Sinaloa. 

López Obrador señaló que se revisarán los casos de las supuestas condonaciones de impuestos a presuntos delincuentes por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT). 

Agregó que en caso de ser cierto, quien lo hizo tendría que renunciar. 

El mandatario federal rechazó los rumores de que el hijo del secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, habría sido compañero de clases de Ovidio Guzmán.