El martes por la noche un potente sismo con magnitud de 7.8 azotó la Península de Alaska, lo que provocó que se emitiera una alerta de tsunami que hizo huir a los residentes a terrenos elevados antes de que se cancelara la alerta sin registrar olas que representaran peligro.

“Sobre la base de los parámetros preliminares del sismo (…) olas de tsunami peligrosas son posibles en las costas situadas hasta más de 400 km del epicentro del temblor de tierra”, dijo el centro de alerta del Pacífico para los tsunamis.

El siniestro se suscitó a las 23:12 horas, y según los reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos, el epicentro se situó en el mar, 105 kilómetros al sur-suroeste de Perryville, Alaska. En cuanto a la alerta de tsunami emitida para el sur de Alaska, la Península de Alaska y las Islas Aleutianas, se canceló el miércoles por la madrugada.

Cabe mencionar que desde 1900 se han registrado otros seis terremotos de magnitud 7.0 o mayor en un radio de 250 kilómetros del punto donde se produjo el reciente temblor; el mayor del que se tiene registro fue de 8.2 en el año de 1938.