Tras la separación de padres e hijos indocumentados en la frontera, el gobierno de Estados Unidos está recabando pruebas de ADN, como medida de seguridad de los niños, para que no sean entregados a traficantes de personas, así como para confirmar el parentesco de una manera más precisa.

De acuerdo con la organización RAICES, una de las más activas de Texas sobre el trabajo proinmigrante, la aplicación del examen genético es la prueba de que Donald Trump, no tiene registros de padres e hijos separados, por lo que todo indicaba que no tenía pensando algún día reunirlos. Así como la organización externó que: “han tratado a los niños como criminales desde el principio”.

Cabe mencionar que el martes 10 de julio todas las familias con menores de cinco años tendrían que estar juntas; dos semanas después, más de 2 mil 300 niños separados en la frontera debería estar terminado con el proceso de reunificación.