Fuentes locales reportaron que un par de ladrones robaron las joyas que estaban en exhibición en una catedral de Estocolmo. Lo que llama la atención de esta información, es que dichas joyas son de la realeza, sin mencionar la tranquilidad con la que los criminales lograron huir en una lancha.

Los rateros rompieron una vitrina en la que se encontraban exhibidas las joyas que alguna vez pertenecieron al rey Carlos IX y a su esposa, la reina Cristina. El botín fueron dos coronas y un orbe del siglo XVII. El robo ocurrió al medio día del día de ayer, en la catedral ubicada en la localidad de Strängnäs, cerca de Estocolmo.