Pese a la expansión de la variante Delta en el mundo, Francia anunció que volverá a abrir sus discotecas este viernes, luego de que han permanecido cerradas por alrededor de 16 meses a consecuencia de la crisis sanitaria.

Las discotecas podrán operar al 75 por ciento de su capacidad, en tanto los asistentes deberán presentar una prueba de vacunación, test negativo de COVID-19 reciente y se que recomendará el uso de las mascarillas; sin embargo, no será obligatorio.

De acuerdo con el ministro de salud, Olivier Véran, solo abrirán el 30 por ciento de estos comercios, pues el 80 por ciento restante no tiene las condiciones para operar con los protocolos sanitarios.

Agregó que las autoridades seguirán observando la evolución de los contagios, por lo que de ser necesario, se daría marcha atrás a esta medida.

“Seguiremos muy atentos y, evidentemente, si tenemos que dar marcha atrás porque las cosas van mal, lo haremos”, expresó el funcionario en una entrevista a radio France Inter.