Sudáfrica rechazó la vacuna rusa contra COVID-19 Sputnik V por miedo de que pueda aumentar el riesgo de infección por VIH entre hombres, según anunció la agencia nacional de medicamentos (Sahpra), el pasado lunes.

Sudáfrica es el país africano más afectado por la pandemia, con casi tres millones de casos y 88 mil 600 muertes, y también posee el mayor número de portadores del VIH en el mundo.

“El uso de la vacuna Sputnik V en Sudáfrica, donde la prevalencia e incidencia del VIH son altas, puede aumentar el riesgo de que los hombres vacunados contraigan el VIH”, declaró Sahpra en un comunicado.

La razón es que algunos estudios han sugerido que la administración de vacunas con el vector adenovirus tipo 5 (Ad5), usado en la fabricación de la Sputnik V, puede conducir a una mayor susceptibilidad al VIH en los hombres.

Por ello, hasta el momento, Sudáfrica ha aprobado las vacunas de Johnson & Johnson, la alemana-estadounidense de BioNTech/Pfizer y la Sinovac, de China.

La inyección rusa no ha recibido oficialmente luz verde de la OMS, aunque se administra en al menos 45 países.

Según explicó SAHPRA “la revisión continua de la vacuna Sputnik V permanecerá abierta a la recepción de datos de seguridad relevantes en apoyo de la aplicación”.

Por su parte el Instituto Gamaleya, que desarrolló Sputnik V, indicó que “las preocupaciones sobre la seguridad de las vacunas con vector Ad5 en poblaciones de riesgo de infección por VIH son completamente infundadas”, y aseguró que SAHPRA obtendrá toda la información que solicite.