De acuerdo con el último balance presentado por las autoridades de Lombok, Indonesia, la cifra de muertos aumentó a más 435, además aseguraron que los servicios de rescate continúan recuperando más cuerpos que quedaron atrapados entre los escombros.

Además, miles de casas, mezquitas e incluso empresas, quedaron destruidas por el terremoto que se registró en la isla turística el cinco de agosto pasado, con una magnitud de 6.9, ocurrido solo una semana después de que un sismo anterior dejara los primeros 17 muertos.

“Los equipos de búsqueda y de rescate continúan evacuando víctimas sepultadas bajo los escombros de los edificios y por los corrimientos de tierra”, dijo el portavoz de la empresa encargada de la gestión de catástrofes en aquella nación.