La vitrina que cubre al meteorito de Cheliábinsk, que se exhibe en el Museo Histórico Estatal de Chelyabinsk en la ciudad rusa que da nombre al famoso aerolito, se elevó espontáneamente el pasado sábado, dejando perpleja a la administración de la institución.

El hecho sucedió en pleno horario público, cuando la estructura de cristal comenzó a subir por sí sola hasta detenerse a una altura de aproximadamente 10 centímetros.

Al principio, ninguno de los visitantes se percató del incidente, ni siquiera aquellos visitantes que se encontraban observando el meteorito.

Fue hasta que un empleado de seguridad advirtió a los empleados del museo, la inusual posición del cristal.

Trabajadores del museo dijeron desconocer las causas de lo ocurrido, indicando que el sistema que mueve la vitrina no había registrado ningún problema técnico.