De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Yucatán se encuentra entre las 15 entidades reprobadas en sus obligaciones de transparencia presupuestaria.

Estas leyes son marcadas por la Ley General de contabilidad Gubernamental; y este año, Yucatán cayó de la posición 9 a la 21 a nivel nacional en su calificación sobre transparencia.

El IMCO descubrió que el gobierno de Rolando Zapata Bello gastó 9% más en el ámbito burocrático, y 172% más en ceremonias oficiales.

Por otra parte, gastó 13% menos de los presupuestado en materia de infraestructura. Es así como el aparato burocrático de Yucatán era el que consumía la mayor parte del dinero del erario.